03 junio 2011

Túnel

La perspectiva del final cercano me obliga a remar contra corriente en este proceloso río de la vida, a reinventarme en cada momento adaptado a las circunstancias que rodean mi leve existencia.
No dudo ni por un momento que todo es un espejismo, una invención apacible de mi consciencia. Pero es agradable, plácida, somnolienta… ¡Y me gusta!

28 enero 2011

Progresivos

Otro pasito más sin posibilidad de vuelta atrás. Llevaba bastante tiempo que me costaba mucho esfuerzo leer, sobre todo, esos libros de edición barata de letra pequeñita. Cada vez que me echaba uno de estos a la cara, lo evitaba, le daba de lado aunque tuviera muchas ganas de leerlo en ese momento –seguro que lo encontraré en otra edición con mejor tipo de letra, me decía resignado–.
El problema entró en vías de solución hace cuestión de un año, con la compra de un libro electrónico (Papyre 6.1). El hecho de poder poner el tamaño de letra al gusto del consumidor me vino que ni pintado. ¡Ha sido uno de los años que más he leído! Cerca de una treintena de libros han pasado por mis manos, algunos de ellos, inolvidables. Quiero recordar El tiempo entre costuras de María Dueñas, con algunos altibajos para mi gusto en la trama; la genial saga del sargento Bevilacqua y la número –de la Guardia Civil– Chamorro, de Lorenzo Silva –devoré los seis libros aparecidos hasta el momento en un plis plas–; o El asedio, de Arturo Pérez Reverte.
A lo que iba. Hoy he recuperado la posibilidad de leer esos libros de letra pequeñita y apretada. Hoy me he colocado unas gafas con lentes progresivas, que me permitirán retomar aquellos libros abandonados pero nunca olvidados.

23 noviembre 2010

Son molinos

Casi un año... El viento sopló y sopló con fuerza tratando de derribar los muros levantados... El ansia del abandono sobrevoló con intensidad en todo este tiempo. Pero mi fiel escudero persevera en la adversidad... Sigue diciéndome que son molinos... ¡Y yo le creo!

18 mayo 2010

Italia 2010

Ayer recibí vía empresa de mensajería los euros correspondientes a la cartera oficial de Italia 2010. El set está dedicado al Centenario de la marca de automóviles Alfa Romero, para lo cual han incluido en el mismo una moneda de cinco euros, de curso legal.
La cartera incluye también la moneda conmemorativa de 2 euros para el presente año. Está dedicada al bicentenario del nacimiento del estadista italiano Camilo Benso, conde de Cavour, político piamontés, artífice de la unificación italiana. .
El set tiene una tirada únicamente de 17.000 carteras y ya se encuentra agotada en la Casa de la Moneda italiana (http://www.zecca.ipzs.it/), por lo que será muy demanda en las subastas de los distintos portales de Intenet.

10 mayo 2010

Bélgica 2008

Hace pocos días he recibido la última adquisión de mi colección de carteras oficiales de los países europeos integrantes de la zona euro. En esta ocasión ha llegado a mis manos el set de Bélgica correspondiente al año 2008. Esta cartera es una de las más deseadas y buscadas de este país, esencialmente porque en ella se producen los primeros cambios en la cara nacional (formalmente se le llama 2ª serie de euros), encaminados a la adaptación de las nuevas directrices europeas. Ello no quiere decir que las monedas de la 1ª serie, emitidas desde 1999 al 2007, no sean válidas.
Los cambios producidos son:
a) La sección interior de la moneda muestra la efigie de Su Majestad don Alberto II, Rey de los Belgas, de perfil y mirando hacia la izquierda.
b) A la derecha se muestra el monograma real y, debajo de éste, la abreviatura del país BE.
c) Bajo la efig
ie aparece la marca del director de ceca a la izquierda y la marca de ceca a la derecha, a los lados del año.
d) El anillo exterior muestra las doce estrellas de la bandera europea.
Bélgica es el segundo país de la Unión en cambiar sus caras nacionales, después de Finlandia.

06 mayo 2010

La sonrisa

El tiempo ha ido dejando su negro poso con una lentitud exasperante. Los muros caídos se han ido reponiendo con una urgencia apremiante. Una y otra vez ha habido que levantar cimientos, fijar contrafuertes, conectar arbotantes... Pero el final siempre ha sido un resultado decepcionante. Sin embargo, ahora, en este mismo momento y día, ha llegado el comienzo de una nueva era, el nacimiento de la sonrisa. Feliz, enigmática, sarcástica, triste... Sonrisa al fin y al cabo.

05 mayo 2010

36 años

Ayer se cumplieron treinta y seis años de la compra de mi primer coche, un seiscientos. Fuimos a recogerlo mi madre y yo a Jaén, al taller de la Seat y costó (más bien a mi madre) 25.000 de las antiguas pesetas. El viaje de vuelta fue emocionante: la primera vez que conducía sin el monitor de autoescuela a mi lado.
Era de color gris claro, casi tirando a beige, matrícula de Córdoba (CO-43.888) y las puertas, como debía ser, se abrían hacia atrás. Desgraciadamente no tengo ninguna foto que fije mis recuerdos ante su visión.
Muchos fines de semana aprovechaba y visitaba pueblos y ciudades de los alrededores. Por las tardes, si estaba en Bailén, recogía a mi madre cuando salía de su trabajo en el Parador.
Tuvo un final trágico: tres meses después, un 19 de julio, se incendió en Zocueca a causa de la brasa de un cigarro que cayó sobre sus asientos rellenos de una especie de paja sintética que ardió vorazmente al abrir las puertas y entrar en contacto el aire con el habitáculo incendiado. Ello nos obligó a volver andando a Bailén.
¡Lo que más me cabreó fue que se incendió la única vez que había llenado el depósito de gasolina!

04 mayo 2010

¿Será el alma del motor?

Hace unos días, al entrar en la cochera donde guardo el coche, me encontré con esta imagen curiosa que os muestro en la fotografía. El sol se colaba por unas rendijas que hay en la parte superior de la puerta de la cochera e impactaba violentamente sobre el capó del coche, que a su vez, proyectaba sobre la pared del fondo esta figura fantasmal.
Mi primera reacción fue de estupor: pensaba que algo no iba bien, que se estaba produciendo una situación extraña.
Sin embargo, una vez recuperado de la sorpresa inicial, disfruté en soledad del espectáculo propuesto y volví presuroso a casa a por la cámara de fotos. La imagen merecía la pena perpetuarla en una foto. Todo el mundo que la ha visto se ha quedado sorprendido y extrañado de este reflejo. Debe ser eso que llaman el "alma del motor".

26 abril 2010

Torremolinos.... años 40

Hoy he recibido dos estupendas postales Torremolinos con sendas fotografías de L. Roisin donde se ven las playas de La Carihuela y El Bajondillo en los años 40 (no me aventuraría a ubicarlas en los años 30, aunque tienen mucho de que sí). Ver para creer.


25 abril 2010

El tiempo entre costuras

Acabo de finalizar este libro de María Dueñas, que comencé a leer con desgana y con poco ánimo. La sinopsis que había leído del mismo no me resultaba demasiado atractiva: una modistilla, el protectorado español en Marruecos, amores... No sé, me sonaba un poco a novela rosa. El caso fue que, como no tenía a mano nada mejor que echarme al ojo, me decidí por su lectura.
Al final, tengo que reconocer que el libro merece la pena. Al menos, las tres cuartas partes primeras (imagino que habrá opiniones para todos los gustos). Y es que me pueden las narraciones que retratan la miseria de las gentes de los años previos a la Guerra Civil, y sobre todo, los posteriores, la lucha titánica por salir, por vivir un día más, la represión, las miradas huidizas. Y aquí, la autora lo borda con una prosa clara y muy amena.
María Dueñas nos lleva de la mano con genial maestría por el Madrid de los años 20 y comienzo de los 30. Las miserias, el trabajo denodado, la carencia de lo esencial... Con un lenguaje sencillo, describe los personajes, dotándolos de una humanidad entrañable: los personajes de la pensión en Tetuán son dignos ejemplos lo variopinta que puede llegar a ser el alma humana.
Sin embargo, no me ha gustado la parte final del libro, a pesar de que María Dueñas sigue trazando con su perspicaz escritura los más mínimos detalles. Lo veo poco creíble, demasiado fantástico «para ser real». No obstante, es una lectura muy recomendable, sobre todo, para este tiempo veraniego que se avecina.

17 abril 2010

Casa Rural «Baños de la Villa» de Priego de Córdoba

Este fin de semana lo hemos pasado en Priego de Córdoba. Aprovechando que participaban nuestros escolares en la Fiesta del Deporte que se ha celebrado en esta localidad cordobense, junto con otros deportistas de Almuñécar, Córdoba, Linares y el propio Priego, reservamos una habitación en esta sensacional Casa Rural.
Ya de por sí Priego es una ciudad digna de visitar. Entre sus monumentos más significativos se encuentran: el Castillo, el Barrio de la Villa (donde se encuentra enclavado este hotel), la casa natal de Niceto Alcalá Zamora, la fuente de los 139 caños, y un sin fin de iglesias y ermitas, dignos ejemplos del barroco andaluz.
Como decía, esta coqueta Casa Rural se encuentra ubicada dentro de un complicado entramado de callejuelas, de claras reminiscencias moriscas, que a través de pequeños paseos te transportan a otras épocas ya casi perdidas. El establecimiento es pequeño, creo que no tiene más de diez habitaciones, cada una bajo la denominación de un significativo nombre y decorada acorde al mismo.
Llegamos a media tarde, nos ofertaron la habitación denominada «Pasión», una combinación de bellísimos tonos rojizos y granates. Una vez aposentados en la misma, bajamos a darnos un baño en el hamán (piscinas con agua fría, templada y caliente). Estuvimos intercambiándonos en las mismas por espacio de más de una hora, entrando además en la sauna y saboreando tés aromáticos que estaban a disposición de los bañistas. Tengo que reconocer que la sauna la disfruté poquito: me ahogaba del calor que hacía allí dentro; y que a la piscina de agua fría ni me acerqué (¡tiritaba solo de pensar en meter allí un pie!). Durante el baño, también recibimos un relajante masaje de espalda. ¡Parece mentira que la masajista que me tocó a mí tuviera la fuerza que yo notaba en mi maltrecha columna.
Finalizado el baño, nos vestimos y nos fuimos a un restaurante rural de Zagrilla, núcleo poblacional cercano a Priego. Degustamos unas alitas (especiales de la casa), revuelto de collejas (¡llevaba años sin probarlas!) y presa ibérica, además de jamón, queso y algún plato más que ahora no recuerdo.
Para cerrar la noche, nos fuimos a echar unos cubatas a un par de pubs de Priego, los cuales, al igual que cualquier pub de cualquier sitio de España, haya muchas o pocas personas, independientemente de la «marcha» que tenga en su interior, la música la ponen para sordos. ¡Lo llevamos en la sangre!

Memoria

Hoy rebusqué en los huecos de mi memoria tratando de encontrar algo que me recordara a ti. No lo encontré. Los a...