08 febrero 2010

Volar (2)

¡Nada! ¡No puede ser! ¡No quieres poder! El plomo de la edad multiplica la gravedad que te aplasta contra el suelo y encarcela tu alma con el adormecimiento del que piensa «estoy bien», «yo me contento con poco».

05 febrero 2010

San Marino 2008

Ayer recibí la cartera de San Marino con los euros de 2008. Ha sido una compra bastante asequible por Ebay, libre incluso de gastos de envío. Incluye las 8 monedas típicas de cada año más una moneda de 5 euros, cuyo tema es el «Año Internacional del planeta Tierra».
Esta cartera fue emitida el pasado 22 de octubre de 2008, con una tirada inicial de 50.000 ejemplares. Actualmente está agotada en la Casa de la Moneda de esta República (www.aasfn.sm).
Al igual que todas las carteras que emite la Azienda Autonoma di Stato Filatelica e Numismatica es de una calidad verdaderamente excepcional.




29 mayo 2009

Yo también fui a Estocolmo

Pues eso, las tetas y las carretas. La imaginación tendrá que asumir el papel ocular. Otro día seré más explícito

03 enero 2009

Adios

Impasible al desaliento,
me acuno en tu regazo
esperando que el día
remate las últimas luces
de esta envolvente melancolía
que me consume ahíto.
-No volverá, me digo insensible.
Y el sonido de tus pasos se aleja
entre las altas copas de los árboles.

02 enero 2009

Confianza

En casa tenemos varios ordenadores. Concretamente, yo tengo dos, un portátil y uno de sobremesa; mi hijo pequeño tiene un portátil regalado recientemente (el anterior que tenía lo ha regalado a su vez); y, finalmente, mi hijo mayor y su pareja, cuando vienen, normalmente lo hacen acompañados de otro portátil. Como ven, somos una familia muy informática.

Pues buen, mis dos ordenadores son de uso público (entiéndase por público a los miembos de mi familia): no están protegidos con contraseña alguna, todas las carpetas se pueden ver y sus contenidos, evidentemente, pueden ser descargados sin ningún tipo de problema. Incluso ahora, con esa nueva tecnología llamada wifi, hasta tengo algunas carpetas y directorios compartidos; es decir, mis hijos pueden acceder a mi ordenador, ver lo que tengo y descargarse al suyo aquellos archivos que realmente le interesen. Es más, incluso utilizan mi disco duro como almacén suyo pues guardan en él archivos que son de su único interés y no del mío.

Hasta aquí, esta situación la considero normal, una relación de padre e hijos, donde el padre da lo que tiene y los hijos, aprovechándose de su condición de hijos, gozan de las ventajas que ofrece dicha situación.

Sin embargo, lo que no me cuadra es la postura de cada uno con respecto a sus ordenadores. Cada uno de ellos lo tiene protegido con una clave que, hasta ahí podíamos llegar, únicamente ellos conocen. ¡No hay acceso! ¡STOP! ¡Prohibido el paso!

Adios, Bicentenario, adios

28 diciembre 2008

Recuerdo fugaz

Siempre es triste la pérdida de un ser... querido o desconocido. Es la duda eterna... A veces me sale esta vena melancólica y me resulta insoportable la sensación de ahogo.
Yo no te conocía; al menos, creo que no habíamos hablado nunca. Pero no importa. Tu sola imagen la reflejo en aquellos que realmente me importan, y la congoja se atenaza dolorosamente pensando que uno de ellos (o yo mismo) puede ser el siguiente.

07 enero 2008

Carta tardía a los Reyes Magos

Queridos Reyes Magos:
Os escribo esta carta con el ánimo esperanzado de que, aunque haya sido escrita tarde, y éste que la redacta, aunque en el fondo siga siendo un niño, lleve ya muchos años que no cree en vuestras posibilidades de conseguir las demandas que os hacen. No obstante, y dado que la esperanza es lo último que pierden las personas, he decidido conscientemente utilizar esta vía y escribir esta misiva como herramienta útil para la hagáis llegar a quien corresponda y ver si es posible arreglar este desaguisado.

Para evitar malentendidos, quiero partir de la base de que soy un enamorado de la presencia de plantas y árboles para disfrute de los humanos –ya bastante cemento vemos a diario-. Quien me conoce sabe que disfruto plantando mis arriates y macetas, podando cuando llega el momento adecuado, abonando para obtener un crecimiento más óptimo, etc. Muchos me habrán oído manifestar la fascinación y la «envidia sana» que ejerce sobre mí la exuberante vegetación que tiene ese pueblo malagueño donde paso –siempre que mis actividades me lo permiten- la mayor parte de mi tiempo libre: en cualquier rincón que encuentran vacío colocan una una palmera, unos hibiscus, una lantana… Lo que sea. El caso es que haya verde, que la saturación de cemento que padecemos q uede un poco relajada. De ahí que me alegrara cuando el Ayuntamiento asumiera la idea de un árbol por cada bailenense. Aunque no me figuraba que estos árboles iban a venir en macetas.

Vivo en la calle Baños, y desde hace más de un año, los vecinos de la misma sufrimos la presencia y la vergüenza de unos elementos decorativos –llamémosles por ahora así- instalados por el Ayuntamiento en el acerado de la misma. Desconozco de quién fue la idea de su desacertada colocación. Estoy hablando de los macetones (debido a su tamaño) colocados en el doble sentido del acerado de la calle, en los que han plantado unas crías de naranjo, por llamarlas de algún modo.

No hay que ser experto en la materia para darse cuenta de que estos recipientes no son los más adecuados ni los más armoniosos para situarlos en plena vía pública. Imagino que tampoco habrán sido baratos. También su número es excesivo. Resulta menos atractiva la visión cada dos o tres metros de un macetón de estas características que si se hubieran espaciado un poco más. Por último, la planta elegida –un naranjo- no creo que haya sido la decisión más acertada. Lo que uno ve cuando llega a la calle es dos filas desproporcionadas macetas en cuanto al número, y como a unos dos metros de altura de las mismas un cogollito verde –donde haya- adornado, eso sí, con alguna naranja que otra. Claro, además no hay posibilidades de crecimiento de estos árboles –al menos, eso ha sucedido en el tiempo que llevan plantados-, ya que no se encuentran en el habitáculo más apropiado ¡Si eso es mejorar estéticamente una calle, que venga dios y lo vea!

La situación actual de este mobiliario urbano deja bastante que desear. Que yo sepa, hay hasta el momento tres maceteros rotos –algunos desde hace varios meses-, unos diez naranjos secos –tengo controlados varios que se secaron en el primer mes de su plantación- y uno, recientemente, partido por la mitad, fruto de las iras de algún descerebrado. Desde un tiempo a esta parte, ha habido diversas obras en otras tantas casas de esta calle y nadie, con responsabilidad en la materia, se ha dignado a mover estos macetones, más que nada para protegerlos, que se han ido llenando de yeso, cemento, cascotes y, evidentemente, han terminado por romperse.

El comentario generalizado de los vecinos, que padecemos su visión diaria, es de estorbo; es decir, estorban a las personas con problemas de movilidad que tratan de pasar por las zonas más estrechas del acerado y que la presencia de estos elementos les impide; estorban a los conductores que pretenden aparcar sus coches ya que al ser su ubicación cercana a la calzada por la que estos circulan, impiden que se puedan abrir las puertas de los mismos; son pequeños depósitos de basura –imagino que será debido a la falta de papeleras-, ya que no es extraño encontrarse en ellos latas de bebidas y tetrabriks vacíos, bolsas de chucherías o folletos de publicidad, lo que obliga cada mañana a sus vecinos a tener que recoger lo que dejan algunos desaprensivos incívicos; por último, debido a que la tierra de estos macetones está cubierta con una capa de corteza de arbolado para protegerla de las micciones de posibles gatos y perros, se les proporciona a los niños y no tan niños de la calle y sus visitantes armas arrojadizas con las que juegan inocentemente; ello conlleva que la mayor parte de las mañanas, la calle aparezca sucia y cubierta de estas cortezas, testigos mudos de incruentas batallas infantiles.

Los visitantes que ven la calle por primera vez esbozan un gesto de extrañeza por el excesivo número de macetas colocadas en el acerado y por la fealdad de su ubicación como elemento urbano. El paso siguiente es el comentario gracioso y con sorna: ¡qué, se nota que este pueblo es alfarero!

Me gustaría que el Sr. Alcalde o persona responsable de su colocación y mantenimiento, siempre dados a viajes y a visitar otras localidades por motivos obvios de su cargo, nos informara de cuántos pueblos o ciudades han visto con semejante desconsideración en sus calles.

Por todo lo anterior, queridos Reyes Magos, os pido que demandéis a quien corresponda que acaben con el sufrimiento de estos pequeños naranjos y los planten en los espacios adecuados a los mismos, donde puedan crecer con todas las fuerzas de que dispongan en su savia infantil. Que retiren de esta sufrida calle –algún día escribiré sobre el tráfico de vehículos pesados- estos macetones y los ubiquen en lugares propicios a su función, a saber, patios de edificios públicos como Ayuntamiento, Casa de la Cultura, Colegios, parterres de plazas, etc., eso sí, con unas plantas adecuadas a los mismos: plantas bajas y frondosas que realcen la belleza de la maceta que las contienen. Por último, y a modo de despedida, animar a los responsables del Ayuntamiento a que engalanen de verde nuestras calles pero en la proporción y medida justas, evitando repetir los errores cometidos.

Propósito de enmienda


Después del año sabático que me he tomado (¡aún no sé a cuento de qué!), me propongo firmemente retomar la obligación de publicar sensaciones y sentimientos que van surgiendo paulatinamente con el lento devenir diario. ¡Dicho queda!

06 enero 2007

El humo ya no ciega mis ojos

Quince años se cumplieron ayer sin fumar. ¡Es algo que me parece mentira! ¡Dejar de fumar...! Era una situación que nunca (más bien, casi nunca) me había planteado realizar y que, sin embargo, reconocía en mi fuero interno que era un lastre que tenía que soltar.
Y es que esto debe de ser como la fruta madura: cuando la situación es propicia, ¡ale hop! se produce el milagro. No sé: controlar las manos que inconscientemente van a por el cigarro cada cierto tiempo, pensar que, si de despiertas temprano, te va a faltar tabaco y te ves obligado a salir en la noche a comprar, recuperar olores que tenía perdidos...
En aquellas fechas no padecía ningún problema respiratorio que el tabaco multiplicara y, evidentemente, esa no fue la causa de mi abandono.
No obstante, imagino que de haber seguido fumando, probablemente ahora no lo estaría narrando como algo que podía haber pasado, sino como algo real y tangible.
Y, además, tengo la enorme suerte de que mi mujer lo ha dejado tambíen hace un par de meses, y ninguno de mis dos hijos conoce qué es fumar.

29 noviembre 2006

Esfuerzo

Volar siempre supone un gran esfuerzo. Pero está claro que todo esfuerzo recompensa: la satisfacción de la responsabilidad cumplida. ¡Es deseable volar!

Memoria

Hoy rebusqué en los huecos de mi memoria tratando de encontrar algo que me recordara a ti. No lo encontré. Los a...